Mediador comunicativo: sueldo, funciones y qué estudiar
Un mediador comunicativo se encarga de facilitar la comunicación, la autonomía y la inclusión social de las personas sordas, sordociegas o con dificultades en el lenguaje y el habla.
En este artículo te contaremos qué es y qué funciones realiza un mediador comunicativo. Además, conocerás el sueldo de estos profesionales en España y qué debes estudiar para poder ejercer.
¿Qué es la mediación comunicativa y cuál es su objetivo principal?
La mediación comunicativa es el conjunto de técnicas y recursos que permiten que una persona con discapacidad auditiva, sordoceguera o dificultades de comunicación pueda acceder a la información y relacionarse con su entorno en igualdad de condiciones.
No se trata de traducir un mensaje de un idioma a otro, sino de adaptar la forma en que se transmite ese mensaje según las necesidades específicas de cada persona.
El principal objetivo es garantizar la autonomía y la inclusión social de estas personas, eliminando las barreras de comunicación.
Qué es un mediador comunicativo
Un mediador comunicativo actúa como nexo entre la persona con dificultades de comunicación y su entorno social, familiar, laboral o institucional. Su trabajo consiste en facilitar que ambas partes se entiendan, adaptando el mensaje al sistema de comunicación que mejor se ajuste a cada caso.
Estos profesionales no se limitan solo a interpretar; también acompañan, orientan y forman a las personas con dificultades de comunicación en su día a día. Este acompañamiento les permite ganar autonomía en tareas como acudir al médico, tramitar documentación o participar en actividades educativas y de ocio.
Este profesional desarrolla su trabajo en asociaciones de personas sordas, centros educativos, servicios sociales, entidades especializadas en sordoceguera y centros de día.
Funciones principales de un Técnico Superior en Mediación Comunicativa
El día a día de un mediador comunicativo es muy variado, ya que su trabajo se adapta a las necesidades de cada persona y contexto. Estas son sus principales funciones:
- Acompañamiento en gestiones básicas y rutinas diarias.
- Diseño e implementación de SAAC (Sistemas Alternativos y Aumentativos de Comunicación).
- Intervención socioeducativa y sensibilización comunitaria.
Acompañamiento en gestiones básicas y rutinas diarias
La persona sorda o con dificultades de comunicación necesita apoyo para entenderse con su entorno, por eso la función de los mediadores comunicativos es asegurarse de que la persona comprenda toda la información y pueda tomar decisiones de forma autónoma.
Este acompañamiento no implica que el mediador comunicativo asuma la tutela ni la responsabilidad civil de la persona usuaria, su función es garantizar que esta entienda la información y pueda decidir por sí misma, no decidir en su lugar.
Además, también actúa como apoyo emocional en situaciones que puedan generar inseguridad o estrés.
Diseño e implementación de SAAC (Sistemas Alternativos y Aumentativos de Comunicación)
El mediador comunicativo diseña sistemas de comunicación adaptados a las necesidades de las personas con TEA, parálisis cerebral, discapacidad intelectual u otras dificultades de comunicación que no se resuelven mediante el habla o la lengua de signos.
El diseño de estos sistemas necesita una primera valoración de las necesidades específicas de cada usuario para elegir el más eficaz y enseñar a utilizarlo con soltura.
Intervención socioeducativa y sensibilización comunitaria
Estos profesionales también participan en programas educativos y de sensibilización dirigidos a la comunidad. Esto incluye formar a familias, docentes o profesionales sanitarios sobre cómo comunicarse con personas sordas, así como colaborar en la organización de talleres o actividades que fomenten la inclusión y visibilicen la realidad de este colectivo.
Diferencias entre un mediador comunicativo y un intérprete de lengua de signos
Aunque son perfiles parecidos, el mediador comunicativo y el intérprete de lengua de signos son profesionales distintos, con funciones y formación diferenciadas.
Por una parte, el objetivo principal del intérprete de lengua de signos es traducir de forma simultánea entre la lengua oral y la lengua de signos. Su papel es únicamente transmitir el mensaje, sin intervenir en el contenido ni en la relación entre las partes. Para ejercer esta profesión es necesario cursar el Grado Universitario en Lengua de Signos Española y Comunidad Sorda.
Por otra parte, el mediador comunicativo tiene un rol mucho más amplio: no se centra solo en traducir, sino que también acompaña, adapta el mensaje a las necesidades específicas de cada persona y actúa para facilitar la comprensión entre las partes. Estos profesionales se forman a través del Grado Superior en Mediación Comunicativa.
¿Cuánto cobra un mediador comunicativo en España?
El salario de estos profesionales depende sobre todo del tipo de entidad en la que trabajen y de su antigüedad. La referencia para conocer su salario mínimo en España es el XVI Convenio Colectivo General de Centros y Servicios de Atención a Personas con Discapacidad, que regula los centros y servicios de mediación comunicativa.
Este convenio clasifica al mediador comunicativo dentro de la categoría de Técnico Superior nivel 1. Su salario de entrada es de 1.419,00 euros al mes, lo que se traduce en 19.866 € brutos al año.
Con el primer complemento de desarrollo, a partir de los 3 años el salario se incrementa hasta los 21.694 € brutos al año y con el segundo complemento, a partir de los 6 años, sube hasta los 23.121 € brutos al año.
¿Qué hay que estudiar para ser mediador comunicativo?
La mejor opción para convertirse en mediador comunicativo es cursar el Grado Superior en Mediación Comunicativa, la titulación oficial de referencia para esta profesión.
En iLERNA durante el ciclo el alumno aprende a comunicarse en la lengua de signos española, a aplicar sistemas alternativos y aumentativos de comunicación y a diseñar e implementar programas de intervención, conocimientos que le permitirán desenvolverse en su entorno laboral con soltura.
Además, en iLERNA se puede cursar este ciclo en su modalidad online, lo que permite a los alumnos una mayor libertad a la hora de compaginar sus estudios con su vida personal o laboral.
Consulta en este artículo las salidas profesionales del ciclo en Mediación Comunicativa.
Preguntas frecuentes
¿Necesito ser bueno en ciencias o tener conocimientos médicos para estudiar esta FP?
No, no hace falta que se te den bien las ciencias ni tener conocimientos médicos previos. El Grado Superior en Mediación Comunicativa tiene un enfoque social y comunicativo. Durante el ciclo aprenderás a utilizar la lengua de signos española y a aplicar sistemas alternativos y aumentativos de comunicación con personas con dificultades de comunicación.
El único módulo con algo de contenido clínico es Primeros Auxilios, pero se limita a nociones básicas de actuación ante una urgencia, sin exigir conocimientos previos de anatomía, biología o farmacología.
¿El mediador comunicativo trabaja únicamente con personas sordas?
No, aunque las personas sordas son su colectivo más habitual, el mediador comunicativo también puede trabajar con personas con sordoceguera, discapacidad intelectual, autismo o cualquier otra condición que dificulte la comunicación oral.
En estos casos utiliza otros recursos, como los sistemas alternativos y aumentativos de comunicación, adaptados a las necesidades específicas de cada persona. Su formación le prepara para intervenir en un abanico amplio de situaciones, no solo en el ámbito de la sordera.
¿Es muy difícil aprender la lengua de signos española (LSE)?
No es un proceso especialmente difícil si le dedicas constancia, aunque sí requiere práctica continuada, como cualquier lengua nueva. El ciclo está diseñado para que puedas empezar sin ningún conocimiento previo de LSE. El módulo de lengua de signos te introduce en las habilidades de expresión corporal, facial, espacial y de coordinación, hasta poder mantener una conversación básica.
En segundo curso, con el módulo de Ámbitos de Aplicación de la lengua de signos aprenderás a estructurar mensajes más complejos, describir situaciones cotidianas y expresar juicios, sentimientos o propuestas de solución en LSE.