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Salidas profesionales en Educación Infantil

Salidas profesionales iLERNA
09 ENE 2026 · Actualizado: 12 ENE 2026
Salidas profesionales en Educación Infantil

En el sector de la Educación Infantil en 2025 no existe un único mercado laboral, sino dos caminos muy distintos. Y la diferencia entre avanzar hacia la estabilidad o quedarse atrapado en la precariedad suele depender de una sola cosa: la formación oficial.

La demanda de profesionales sigue siendo alta, con un 77% de empleabilidad, y la inserción laboral es rápida. Pero, no todos los perfiles acceden a las mismas condiciones.

¿Por qué es vital obtener la titulación oficial?

Los perfiles que intentan acceder al mercado laboral sin el título de Técnico Superior en Educación Infantil, o amparados únicamente en cursos de monitor no homologados, se encuentran con un techo de cristal inmediato.

Estos profesionales suelen quedar relegados a puestos meramente asistenciales y de alta rotación, como ludotecas, comedores escolares o centros de gestión indirecta con convenios precarios. En estos entornos, aunque la retribución puede rondar 1.400€ brutos mensuales, la realidad diaria se define por la inestabilidad temporal y una sobrecarga de trabajo sistemática.

Es en este segmento no cualificado donde se concentran las mayores tasas de abandono de la profesión. Sin un título oficial, el trabajador carece de herramientas para exigir categorías laborales superiores, sexenios o reconocimiento pedagógico.

El Grado Superior en Educación Infantil funciona como un filtro de calidad dentro del sector. Las escuelas infantiles privadas con proyecto educativo, los colegios con aulas de 2 años y, especialmente, la Administración Pública exigen esta titulación para contratar.

Además, la titulación permite aplicar a tablas salariales de educador, muy superiores a las de auxiliar.

Tener el título oficial ofrece una base legal para ejercer funciones pedagógicas reales, mostrar criterio profesional y exigir mejores condiciones. Sin él, es muy fácil quedar atrapado en tareas puramente asistenciales.

De la FP a la Universidad 

Una ventaja de estudiar el Grado Superior de Educación Infantil en iLERNA es la posibilidad de convalidación con la Universidad Isabel I.

Al acabar el Grado Superior, se convalidarán 60 créditos del Grado en Educación Infantil. Además, si se cursa la especialización de Experto Universitario en Aprendizaje, Docencia e Innovación en el Aula y Experto Universitario en Diversidad, Interculturalidad y Orientación Educativa, se convalidarán otros 36 créditos adicionales.

Esto permite convalidar un total de 96 créditos en la Universidad Isabel I. De esta manera, el alumno entra en el Grado Universitario con hasta casi la mitad de la carrera hecha. Además, contará con un título oficial que le facilita trabajar mientras estudia y con la convalidación de créditos, será más fácil la conciliación con el mundo laboral.

Las 3 vías exclusivas para profesionales con titulación oficial

Cuando se cuenta con el título, el escenario laboral cambia por completo. Se abren las únicas tres vías que hoy garantizan salarios y condiciones por encima de la media del sector:

  • Empleo público: acceso a bolsas de trabajo y oposiciones como personal laboral, con sueldos que rondan los 1.600 € netos mensuales, además de mayor estabilidad y mejores horarios.
  • Salida internacional: países como Alemania o Irlanda buscan activamente Técnicos Superiores españoles. Ofrecen condiciones económicas superiores a las nacionales.
  • Continuidad académica: la posibilidad de convalidar créditos y dar el salto al Grado universitario en Magisterio, construyendo una carrera docente a largo plazo.

Salidas Laborales de Educación Infantil

Educador infantil 

Una de las principales salidas laborales dentro del ámbito de la educación infantil es la de educador o educadora infantil en el primer ciclo de Educación Infantil, que abarca la etapa de 0 a 3 años. Se trata de una profesión fundamental, ya que en estos primeros años de vida se establecen las bases del desarrollo personal, emocional y social de los niños y niñas.

El educador o educadora infantil trabaja directamente con los más pequeños, acompañándolos en su crecimiento diario y garantizando su bienestar en un entorno seguro, afectivo y educativo.

Otra función clave es la observación y seguimiento del desarrollo infantil, detectando posibles dificultades o necesidades especiales de forma temprana y colaborando con otros profesionales, como orientadores o especialistas, cuando es necesario. Asimismo, este profesional mantiene una relación cercana con las familias, informándoles del progreso de sus hijos e hijas y ofreciendo pautas educativas que refuercen el trabajo realizado en el aula.

En cuanto a los ámbitos de trabajo, los educadores infantiles pueden desarrollar su labor en escuelas infantiles, guarderías, centros de atención a la infancia, ludotecas, granjas escuela o centros de educación no formal, tanto públicos como privados. Se trata de una salida laboral con una alta demanda, especialmente en centros privados y municipales, y que ofrece la posibilidad de estabilidad laboral y crecimiento profesional.

En definitiva, trabajar como educador o educadora infantil en el primer ciclo supone una profesión vocacional, dinámica y de gran responsabilidad, en la que se contribuye de manera directa al desarrollo integral de los niños y niñas en una etapa decisiva de sus vidas.

Educador en programas sociales

Otra de las salidas profesionales de la FP de Educación Infantil es la de educador o educadora en instituciones y programas específicos de intervención con menores de 0 a 6 años en situación de riesgo social, así como en servicios de apoyo y orientación familiar.

En este ámbito, el profesional trabaja con niños y niñas que se encuentran en contextos de vulnerabilidad social, económica o familiar, con el objetivo de favorecer su desarrollo integral y prevenir situaciones de exclusión o desprotección. Su labor se centra en crear entornos seguros y estables, promoviendo el bienestar emocional, la autoestima y las habilidades sociales desde edades tempranas.

Entre sus funciones se encuentran el diseño y desarrollo de actividades educativas y de apoyo, la observación del comportamiento infantil, la detección de posibles situaciones de riesgo y la colaboración con equipos multidisciplinares, formados por trabajadores sociales, psicólogos, pedagogos u otros profesionales del ámbito social y educativo. Además, el educador o educadora infantil participa activamente en programas de acompañamiento a las familias, ofreciendo orientación y pautas educativas que refuercen el desarrollo del menor en su entorno familiar.

Estos profesionales pueden desempeñar su labor en centros de protección de menores, asociaciones, ONG, servicios sociales municipales, centros de atención temprana, programas de intervención socioeducativa y recursos de apoyo familiar, tanto en el ámbito público como privado.

Se trata de una salida laboral con un fuerte componente social y vocacional, que requiere sensibilidad, empatía y capacidad de adaptación, y que permite al educador o educadora infantil contribuir de forma directa a la mejora de la calidad de vida de menores y familias en situaciones especialmente delicadas.

Educador en instituciones y/o en programas específicos de trabajo con menores (0-6 años) en situación de riesgo social, o en medios de apoyo familiar.

Educador de actividades de ocio para niños

Otra salida profesional del Técnico o Técnica Superior en Educación Infantil es la de educador o educadora en programas y actividades de ocio y tiempo libre dirigidos a menores de 0 a 6 años. En este ámbito, el profesional diseña y desarrolla propuestas lúdicas y educativas que favorecen el aprendizaje, la creatividad y la socialización de los niños y niñas fuera del contexto escolar formal.

El educador infantil utiliza el juego, la expresión artística, la música, los cuentos y las actividades al aire libre como principales herramientas de intervención, adaptando siempre las actividades a la edad, intereses y necesidades de cada grupo. Su objetivo es ofrecer un ocio de calidad que contribuya al desarrollo cognitivo, emocional y social de los menores en un entorno seguro y estimulante.

Estos profesionales pueden trabajar en ludotecas, casas de cultura, bibliotecas, centros educativos, centros de ocio infantil, granjas escuela, campamentos urbanos y programas municipales, tanto de carácter público como privado. En muchos casos, su labor se desarrolla durante periodos no lectivos, como tardes, fines de semana o vacaciones escolares, lo que aporta flexibilidad horaria.

Además, el educador o educadora infantil se encarga de la organización de espacios, la supervisión de los menores, la promoción de valores como la cooperación y el respeto, y la coordinación con otros profesionales y con las familias.

Se trata de una salida laboral dinámica y creativa, ideal para personas con iniciativa, imaginación y vocación educativa, que permite combinar el aprendizaje con el disfrute y el juego en las primeras etapas de la infancia.

Sueldo de un Técnico Superior en Educación Infantil

El salario de un Técnico Superior en Educación Infantil varía en función del tipo de centro, la comunidad autónoma y si el puesto pertenece al ámbito público o privado. No obstante, el marco de referencia oficial lo establece el BOE para el personal laboral de las administraciones públicas.

Según estas tablas salariales, el sueldo base de un Técnico Superior en Educación Infantil es de 1.434,55 € brutos mensuales, a los que se añade un complemento de 38,94 € por cada trienio (tres años de antigüedad). Este sistema permite que el salario aumente progresivamente con la experiencia profesional, algo que no ocurre en puestos no cualificados.

En el ámbito público, además del salario base y los trienios, se suelen sumar otros complementos vinculados al puesto, la jornada o el centro, lo que sitúa el salario neto mensual en torno a los 1.500–1.600 €, junto con una mayor estabilidad laboral y mejores condiciones de conciliación.

En el sector privado, el salario puede ser más variable. En centros educativos con proyecto pedagógico y convenios sólidos, las retribuciones se aproximan a las tablas oficiales. Sin embargo, en entornos sin titulación exigida o con categorías auxiliares, los salarios suelen ser inferiores y con menor proyección a largo plazo.

En definitiva, contar con el título oficial de Técnico Superior en Educación Infantil no solo amplía las salidas laborales, sino que es clave para acceder a mejores salarios, reconocimiento profesional y estabilidad, marcando una diferencia clara frente a perfiles sin cualificación reglada.

Para conocer en profundidad cuánto gana un Técnico en Educación Infantil consulta este artículo

Donde estudiar para ser Técnico de Educación Infantil

En iLERNA se puede cursar el Grado Superior en Educación Infantil a distancia. Además de ofrecer una buena conciliación con el estudio y el trabajo al ser online, brinda una formación completa para acceder al mundo educativo, con posibilidades de trabajar en guarderías, escuelas infantiles, proyectos pedagógicos o incluso emprender en el ámbito de la educación. 

El programa incluye el diseño de actividades didácticas, el acompañamiento al desarrollo infantil y la aplicación de metodologías innovadoras, todo ello a distancia y al ritmo del estudiante.

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En el grupo de redactores de ILERNA somos curiosos por naturaleza, nos encanta estar al tanto de todo e ir siempre un paso más allá. El mundo de la Formación Profesional nos apasiona y siempre estamos informados de las últimas novedades. Gracias a este blog podemos compartir toda nuestra sabiduría sobre el sector y acercar esta rama de la educación a todo el que le interese. En estos artículos queremos compartir especialmente contigo el conocimiento necesario para que saques el máximo rendimiento a tu FP.